
Esta obra explora la sensación de soledad que puede persistir incluso cuando estamos rodeados de gente. Podemos encontrarnos en una habitación llena de personas y, aun así, sentirnos desconectados, invisibles o distantes de todos a nuestro alrededor.
La pieza es un recordatorio de que la soledad no siempre significa que estemos verdaderamente solos. En esos momentos, podemos volver la mirada hacia nuestro interior y reconectar con nosotros mismos: con nuestros pensamientos, emociones, fortaleza interior y fe.
Solicitar encargo
Envía una solicitud sobre una nueva pieza personalizada. Nos pondremos en contacto para facilitar tu proyecto.